miércoles, 12 de octubre de 2011

EL FUTURO DEL DISEÑO

El FUTURO DEL DISEÑO ESTA EN NUESTRA VALENTÍA Y CAPACIDAD DE ACCIÓN.
Emilio Henríquez, nos plantea -  en su post escrito a partir del artículo sobre los sueldos y el mercado laboral de los diseñadores, que apareció el  domingo 26 en el diario la Tercera – un tema no trivial sobre  la educación y el mundo laboral de los diseñadores, que,  siendo honesto con los hechos, lo hemos tomado y  con resignación y poca  capacidad de mirar y asumir el futuro.
El posicionamiento del diseño es nuestra responsabilidad, sino tenemos una buena identidad es nuestra responsabilidad, si los empresarios no ven valor para sus empresas en el diseño, es nuestra responsabilidad, si la educación del diseño sea  enfermo crónico, es nuestra responsabilidad. Así como  el bien estar y progreso de un país lo construyen sus habitantes, de igual modo la realidad de los diseñadores lo construye la comunidad que conformamos los diseñadores.
Lo insólito  de  esta información es que cada cierto tiempo  hacemos  noticia, pero no por nuestros logros, sino por lo mal evaluada de la actividad de diseñar.
El tema central es como nos hacemos cargo de esta realidad que se arrastra por 40 años de enseñanza universitaria y que pocos están dispuestos  a sentarse a la mesa para hacernos cargos de un tema que nos lleve a un resultado donde los  profesionales  del diseño, terminen siendo oportunidad para los empresarios, que si requiere diseño, sin embargo la caracterización que existe del diseño (pinta monos)  nos cierra en gran parte nuestras posibilidades. Requerimos reinventarnos mas allá de esta mirada restringida para los aportes del diseñar.
Quiero enumerar temas., conocimientos, habilidades, de las cuales el Diseño y los estudiantes de diseño, los profesores de diseño, las facultades a las cuales están anexadas las escuelas de diseñado no se han hecho cargo y no se hacen cargo, a pesar que la situación esta topando fondo y cada día es más crítica.
-    La enseñanza del diseño ha sido y sigue siendo – en muchas universidades - un ejercicio académico desvinculado del mundo empresarial y de sus políticas de crecimiento.
-    Los académicos – en su gran mayoría – ejercen esporádicamente, otros no han ejercido nunca, otros han pasado  de alumnos a profesores, con ninguna experiencia en el mundo laboral e industrial
-    Los diseñadores no saben realizar sus propuestas de diseño.
-    Los diseñadores no saben cuánto vale su trabajo
-    Las escuelas de diseño históricamente han dependido de Facultades donde el diseño ha sido el pariente pobre por décadas.
-    Los diseñadores a cargo de la educación o en la educación no han tenido postura ni poder para cambiar esta situación.
-    En las escuelas de diseño no se habla de dinero ni se instruye sobre el. Que es el dinero y su valor en el trabajo. Se mira el ganarse la vida como diseñador, como si fuera algo mal visto, o incorrecto.
-    La mayoría de los diseñadores “pitutean” no ejercen.
-    Tanto los profesores de diseño como los estudiantes de diseño saben como un secreto a voces que la enseñanza del diseño es “liviana”, pero todo el mundo se hace el “loco” hasta que se titulan y se dan cuenta que no pueden ejercer.
-    Hoy se confunde ser diseñador  V/S productor, modelador de software.
-    Los diseñadores no leen
-    Los diseñadores no conocen ni visitan durante su formación oficinas de diseño, mucho menos empresas.
-    Los diseñadores no soben de mercado
-    Los diseñadores no saben de clientes
-    Los diseñadores – muchos- todavía son formados con  distinciones del mundo de la estética como, armonía, ritmo, composición. Lenguaje que la industria no los relaciona con sus problemas de diseño y que tampoco sirve para diseñar.
-    Los diseñadores no estudian a otros diseñadores a excepción de aquellos que hacen el diseño “caliente” de tendencias, glamur, que no es el diseño que las empresas requieren. Más aun no creen que eso es el diseño que requieren.
-    En las escuelas de diseño cambian las mallas, para estar al día con los cambios educacionales,. Hoy todas enseñan hacer emprendedor, innovador, etc., pero no cambian a los profesores y no traen especialista, que realmente tengan dominio sobre estos temas.
-    Los profesores de diseño no invitan a diseñadores a dar charlas a los estudiantes a excepción de aquellos que ven el diseño como ellos (me consta hay escuelas de diseño a las cuales nunca he ido a dar una charla siendo – junto con Vicente Larrea- las oficinas más antiguas de este país y que hemos abierto el camino del diseño en las empresas)
-    Los diseñadores no tenemos distinciones lingüísticas comunes y tenemos definiciones propias o impropias para términos cotidiano. Hagan el ejercicio, yo lo he realizado muchas veces. Junten unos diez diseñadores y pregúnteles que entiende por función y uso y obtendrás diez respuestas distintas. No conozco un abogado, un médico, un ingeniero que no entiendan lo mismo cuando usan términos, propios de su que hacer. Nosotros sí.
-    A diseñar se aprende diseñando con un mentor de experiencia  traspasando sus habilidades y conocimientos  a sus alumnos, así como un médico le enseña a sus alumnos a operar desde sus muchas horas de operaciones. En diseño se enseña a diseñar sin ningún o muy poca experiencia proyectual en el cuerpo.
-    Los diseñadores no son una comunidad que converse para mejorar el diseño y nuestras escuelas, solo nos descueramos.
Podríamos agregar algunas deficiencias más. Sin embargo lo relevante es hacerse cargo, - como comunidad -  que  estamos haciendo mal y desde ahí  reposicionar nuestra profesión
Si no hacemos algo potente no veo como salir de este hoyo negro que sigue creciendo, que solo permite iniciativas  individuales.  Somos una comunidad enferma, que requiere cirugía mayor.
Usamos mucho tiempo hablando de lo que un grupo de diseñadores hace en la empresa, descalificando, hablando mal de sus iniciativas, tratándolos de vendidos, etc. (este es otro secreto a voces del cual no nos hacemos cargo). La palabra éxito, en diseño, suena más a traición que a posibilidad de ayuda.
Sin cambiar esta modalidad que  genera resentimiento, sin plantearnos con responsabilidad, como reconstruir una profesión que le sirva al país, a la industria y a los diseñadores, con sueldos dignos, seguiremos en este mar de quejidos.
También hay crecimiento y logros en el mundo del diseño, iniciativas y logros con futuro. Están lideradas por colegas que han tomado la tarea de cambiar el juego  y la identidad del diseño - no solo hablar  -  desarrollando propuestas innovadoras que comienzan a crear una nueva identidad del diseño en nuestro país. Iniciativas como:
-    El QVID que es visto como el referente de las empresas del diseño en el mercado e instituciones de gobierno.
-    Las Universidades que han creados facultades de diseño (espero que las dirijan diseñadores y no artistas o arquitectos). Ellas deben iniciar el cambio pagando el costo social de renovar académicos y orientarse hacia la era digital y las nuevas disciplinas que han cambiado la orientación del diseño y su rol relevante en las empresas y la economía de los países.
-    Chile país de diseño una iniciativa académica para reciclar profesionales y reinsertarlos en el mundo laboral.
-    Innova chile que está preocupada de crear conciencia de la importancia del diseño y la innovación en el desarrollo del país.
-    Cómodo tienda y centro de posibilidades de exponer y vender sus productos.
-    Iniciativas en Valparaíso que han tomado el tema con seriedad (no se los nombres, si lo que hacen)
-    El centro de exposición, montado por Hernán Garfias para mostrar el diseño nacional.
-    Jóvenes diseñadores que han montado sitios WEB y Blog, que han iniciado una conversación propia de la era digital.
Hay otras más que  están en provincia y que espero que nos familiaricemos con ellas.
Sintámonos todos invitados a reinventar el posicionamiento del diseño y su educación.

Articulo de Rodrigo Walker 04/05/2009

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